Entendemos que, durante un período de grandes pérdidas personales, la clasificación de sus asuntos financieros es una de las tareas más difíciles y más difíciles de realizar.
Esto es quizás especialmente así, si ha perdido a un socio, que ha sido responsable de administrar su riqueza y sus gastos de manutención, toda su vida. Por más intimidante que parezca, para continuar viviendo como está acostumbrado, es necesario revisar y volver a planificar sus finanzas, para permitir que cambien las circunstancias.